titulo

ESTE BLOG PRETENDE MOSTRAR LAS BELLEZAS NATURALES Y ETNOGRÁFICAS DE LA ZONA NOROCCIDENTAL DE MARRUECOS. PERTENECE A UN GRUPO DE AMIGOS QUE DESDE 2003 PRACTICA EL SENDERISMO TODOS LOS DOMINGOS POR LOS ALREDEDORES DE TETUÁN. CONTACTO: gorgueste@gmail.com

¡¡¡¡¡¡¡¡¡ KELTI !!!!!!!!!!!!!!!!

¡¡¡¡¡¡¡¡¡ KELTI   !!!!!!!!!!!!!!!!

MONOGRÁFICOS.

lunes, 4 de julio de 2011

FATH LEMHAR-EL HAOUZ-OUED EL LIL-ONSAR (25/05/2011)

Vista de las montañas del Haouz desde El Kouf.


Este recorrido se realiza  por el Haouz y una parte de él ya ha sido descrito en el documento de este blog titulado  "Djar Hajar" aunque éste empieza en la vertiente oriental a partir de Oued El Lil. Otra entrada que trata de esta región es la Taghramt.

GEOLOGÍA

El Haouz es la cadena montañosa situada al norte de Tetuán que empieza después del Jbel Dersa y acaba en el Fahs-Jebel Moussa; tiene una composición semejante a la dorsal calcárea que se extiende desde el Jbel Gorguez hacia Chaouen, pero con algunas particularidades. 

Mapa geológico de Tetuán –Ras Mazari . Escala 1/50.000

Los estratos calizos están casi verticales, reposan sobre  materiales de la Era Primaria en la zona oriental y cabalgan sobre la capa de Tisirene en el oeste, como  puede verse en el corte geológico inferior de dirección oeste-este.
                                   W                                                                          E
Corte geológico de Fath Lemhar (Haouz).

Materiales paleozoicos del Rif interno en la parte oriental, a la salida de L’Oued el Lil.

Es de destacar los llamativos  contactos entre las capas de dolomías oscuras y de calizas blancas, así como las diaclasas y fallas que rompen los estratos; los lapiaces, característicos de las rocas calcáreas, están muy desarrollados en algunos lugares y hay numerosos manantiales que brotan en el contacto entre la caliza y los materiales subyacentes.

Calizas blancas en capas verticales con diaclasas y fallas inversas.

Calizas en capas verticales.

Contacto entre las dolomías oscuras y las calizas blancas.

Lapiaces oquerosos y con acanaladuras.

Los estratos verticales y los lapiaces dan paisajes, aparentemente, muy difíciles de transitar.

También aparecen rocas con formas caprichosas como esta que vista desde un determinado ángulo se semeja a un hombre gritando hacia el cielo.

Esta otra tiene forma columnar.

El agua de los manantiales desciende en pequeñas cascadas que generan extensas formaciones de tobas calizas. 

Tobas calizas coloreadas de verde por algas microscópicas.

Cueva de toba al pie de una cascada en ese momento seca.

Cascada en El Kouf.

La morfología de esta montaña es de dos o tres alineaciones de crestas paralelas, con dirección norte sur, cuyas alturas no sobrepasan los 840 m (Belouazen = 838 m),  entre las que aparecen, a unos 500 m de altitud,  unas depresiones o cubetas  más o menos anchas con fondo plano, rellenas de materiales cuaternarios.


Depresión entre dos alineaciones montañosas delimitada por cercados de piedras y con numerosos pozos.


En estas depresiones se forman lagos de lluvia y se mantiene a lo largo del año humedad suficiente para que se desarrollen praderas con excelente pasto para el ganado. Se forman también acuíferos superficiales fáciles de explotar mediante la perforación de pozos poco profundos.

Lago superficial formado por acumulación del agua de lluvia.

Cubeta encharcada tras varios días de lluvia. 

Pozo poco profundo.

VEGETACIÓN


La vegetación de la zona es termomediterránea y predominan las encinas y  los acebuches, pero la cercanía al mar, las intensas nieblas que lo recubre casi de manera permanente, sobre todo cuando hay levante, y la abundancia de estiércol  del ganado, facilitan que se desarrolle en estas cubetas una flora especial constituida por la orla espinosa típica de los setos de climas húmedos entre los que predomina el majuelo, con porte arbóreo en muchos casos. En primavera los lagos de muy poca profundidad se llenan de ranúnculos de agua que los tapizan de blanco y las praderas  se recubren de grandes flores azules  de las alcachofas silvestres.

Bosquecillo de acebuches y majuelos.



Magnífico ejemplar centenario de acebuche.


Bosque de araar (Tetraclinis articulata).


Detalle de araar (Tetraclinis articulata).


Bayas de majuelo (Crataegus monogyna).


Mirto o arrayán (Myrtus communis).


Zarzaparrilla en flor (Smilax aspera).



Fruto de la zarzaparrilla (Smilax aspera).

Las almohadillas de plantas espinosas son las únicas que persisten en las laderas deforestadas por el sobrepastoreo.

Scilla peruviana.

Hipérico (Hypericum perfoliatum).

Nigella arvensis ssp. aristata.

Geranio silvestre.

Aristolochia baetica.

Detalle de Aristolochia baetica.

Colchicum lusitanicum sin abrir.

Colchicum lusitanicum con los típicos pétalos «ajedrezados».

Narcissus serotinus.

Narcissus serotinus.

Cuscuta sp.

En las grietas de las calizas crecen helechos, asfodelos, acanto y es muy abundante el perejil.

Ranunculus ficaria.



Plantas crasuláceas rupículas: Sedum y siemprevivas.

Lago lleno de ranúnculos acuáticos.

Alcachofilla silvestre (Cynara humilis).

Coprinus comatus

Pedo de lobo.

La vertiente oriental que da al mar, no solo conserva majuelos centenarios arbóreos, sino también magníficos tejos que han quedado aislados entre los lapiaces calcáreos.

Tejo centenario (Taxus baccata).

Majuelo (Crataegus monogyna).

FAUNA


Observar animales mientras se camina no es fácil, y menos aún fotografiarlos, ya que o bien no se presta la suficiente atención, o bien los animales se esconden o huyen, pero aún así siempre se ve alguno. Hay que destacar que es la única zona junto al jebel Musa donde se ve al buitre leonado y que también hay una colonia de macacos en la zona de El Kouf que debido a la explotación de las canteras se desplazaron a la colina situada frente a L’Onsar, pero posteriormente desaparecieron de allí.


Zorro (Vulpes vulpes).Al animal lo encontramos muerto, aunque externamente no presentaba ninguna herida.

Tortuga mora (Testudo graeca).

Caracol.


Mantis religiosa.


Sapo corredor (Epidalea calamita).

Chovas o grajas.

Lirón careto muerto (Elyomis quercinus).

Lirón careto muerto (Elyomis quercinus).

Economía de la zona

A pesar de la cercanía a Tánger y Tetuán los pueblos de la zonas siguen teniendo una economía basada en la agricultura y ganadería de subsistencia y un modelo de vida muy rural ya que aún quedan pueblos a los que solo se puede llegar por pista. Están en explotación numerosas canteras que suministran áridos para la construcción y caliza para la cementera de Lafarge.
Como se comentó anteriormente en las altas cubetas planas de Fath Lemhar crecen praderas con excelente pasto que permiten el mantenimiento de abundante ganado. Además de ovejas y cabras, guiadas siempre por algún pastor, por aquí pastan en completa libertad manadas de caballos y vacas que viven en estado semisalvaje y son propiedad comunal. 

Pastor lavándose las manos.

Rebaño de cabras en L’Oued El Lil.

Rebaño de cabras.

Rebaño de ovejas.

Vacas dentro de un cercado.

Grupo de vacas y caballos.

Grupo de vacas, entre la niebla, observando a los senderistas. La niebla es frecuente cuando hay viento de levante y sirve para mantener la humedad cuando falta la lluvia.

Cuando un pueblo necesita una vaca, suben los hombres a buscarla, la conducen a una zona cercada, la matan de un tiro y allí mismo la descuartizan y se reparten la carne. Esta costumbre  se mantiene en otros lugares de pastos comunales como el jebel Âkra.
Cuando llega la época de la recogida del cereal o del arado también suben a buscar los caballos.

Vecino de El Keddan a la caza de una vaca.


Burros de una raza muy pequeña que tienen una raya oscura desde el lomo hacia las patas delanteras y otra en el dorso hacia el rabo.


Burra amamantando a su cría;  es de una raza que tiene una talla un poco más grande que la anterior.


Caballos huyendo entre la niebla.


Grupo de caballos.


Cantera en Akba Albaida.


Carbonera de lentisco para obtener carbón vegetal.


Niñas de L’Onsar limpiando las tablillas sobre las que escriben en la escuela coránica.


Lavadero de L’Onsar.


Horno tradicional de barro en Oued El Lil.

Recorrido


Recorrido desde Oued el Lil al Onsar y Fath Lemhar sobre el mapa topográfico de la zona.

Para acceder a la cubeta de Fath Lemhar se puede hacer desde numerosos puntos de ambas vertientes, pero uno de los recorridos más fáciles y cortos es llegar en coche hasta Oued El Lil, caminar hasta L’Onsar y desde allí ascender por la montaña cercana, porque el paraje se encuentra sobre este pueblo.

Senderistas en l’Oued El Lil.


Oued El Lil.


Oued El Lil.


Un recorrido un poco más largo es partir de la presa de Smir, pasar por el pueblo de Belouazen e ir luego hasta L’Onsar pasando por el santuario de Lalla Set Bjuta.


Presa de Smir.


Subida desde Belouazen.


Santuario de Lalla Set Bjuta.


Sarcófago situado en el interior del santuario.


Árbol junto al santuario con ofrendas atadas en las ramas.


Acebuche del bosquecillo que rodea el santuario anterior.


Llegada a L’Onsar desde Belouazen.


Otra alternativa para llegar a L’Onsar es acceder por la carretera que llega desde los pueblos de El Keddan y El Alaouiya.
Zona de las canteras de Lafargue.

Mezquita en el valle de L’Oued El Lil. 

La misma mezquita más cerca.

Lavadero de L’Onsar.

Subiendo desde L’Onsar.

Vista de L’Onsar durante la subida.

Continua el ascenso.

Un poco más arriba.

Llegando al collado sobre L’Onsar.

Panorámica del valle de L’Oued El Lil con el embalse Smir al fondo. 

Una vez llegados a la extensa llanura de Fath Lemhar encontramos un gran pozo con una pileta que sirve como abrevadero para el ganado. Es el punto para realizar la primera parada para reponer fuerzas.

La ruta continua por las extensas praderas, siempre paralelamente a la cadena montañosa que queda a la derecha.

Cuando se llega a este bosquecillo nos dirigimos hacia la montaña para subir hasta un collado.

Al otro lado del bosquecillo hay otra depresión con numerosos pozos.

Campo de asfodelos en la inmensa llanura de Fath Lemhar.

Descanso antes de continuar hacia el collado.

Campo de fútbol al pie del collado a donde suben a jugar los jóvenes de El Bayine.

Panorámica desde el collado sobre el embalse de Smir y Rincón.

A la derecha del collado hay un farallón formado de capas calizas verticales a cuyos pies paramos a comer.

Panorámica desde el pie del farallón.

El Bayine.

El pueblo de Belouazen.

Panorámica sobre el embalse Smir y Rincón.

Vista de Kabila y la nueva urbanización construida dentro de la laguna Smir.

Vista de Rincón y Cabo Negro.

Panorámica hacia Ceuta.

Panorámica hacia el hotel de lujo Sofitel de Rincón.

Bajada desde el collado hacia el embalse de Smir.

Inicio de la bajada de vuelta por el arroyo que va hasta la pista que llega a L’Onsar desde El Alaouiya-El Keddane.

Vista general de la bajada de vuelta hacia L’Onsar con las canteras de Lafarge al fondo.

Arroyo que baja hacia L’Onsar.

El mismo arroyo sin agua.

Cascada en el valle de bajada a L’Onsar.

Vista de L’Onsar durante la bajada.

Llegada a la pista, actualmente asfaltada que viene desde El Alaouiya-El Keddane a L’Onsar.

Panorámica de L’Onsar desde la carretera que llega desde El Alaouiya_El Keddane.

Cascada del arroyo, por cuyo valle se baja, a la entrada de L’Onsar.

Llegando a L’Oued El Lil.

Saliendo de L’Oued El Lil hacia el lugar donde se aparcan los coches.

No hay comentarios:

Publicar un comentario